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30 años después: Los Derechos del Niño son derechos humanos, ¡no tienen fecha de caducidad!

Sanitation and Water for All Secretariat
06 Feb 2020

Hoy, 20 de noviembre de 2019, se celebra el 30º aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. La Convención, que fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, tiene como objetivo proteger los derechos de todos los niños, en todas partes, para que estén libres de discriminación, violencia y abandono.

Este año es especial en muchos sentidos, ya que los propios niños están defendiendo sus derechos. Para protestar por la falta de acción de los gobiernos en la crisis climática, 16 niños, entre ellos Greta Thunberg, presentaron una denuncia histórica ante el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. Sin embargo, mientras celebramos los progresos realizados en las últimas tres décadas, no debemos olvidar a los que se han quedado atrás.

En la Reunión de Ministros del Sector de SWA de 2019, Henrietta H. Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF, dijo: “El agua que no es apta para el consumo puede ser tan mortal como las balas o las bombas. Los niños menores de 15 años tienen casi tres veces más probabilidades de morir por enfermedades relacionadas con el agua no apta para el consumo y el saneamiento deficiente –como la diarrea o el cólera– que por la violencia directa”.

Es obvio que los niños necesitan acceso al agua potable, al saneamiento y a la higiene para llevar una vida sana, pero muchos de ellos no logran sobrevivir más allá de su infancia. Más de 800 niños menores de cinco años mueren diariamente a causa de la diarrea relacionada con el agua no apta para el consumo y el saneamiento deficiente.

La falta de acceso al agua y al saneamiento también tiene consecuencias importantes para la realización de otros derechos humanos, como el derecho a la educación, sobre todo para las niñas cuando tienen la regla. Una de cada cuatro escuelas primarias no tiene servicio de agua potable, y los niños utilizan fuentes no protegidas o pasan sed. A nivel mundial, en torno a 600 millones de niños no disponen de un servicio de saneamiento básico en la escuela. Casi 900 millones de niños en todo el mundo carecían de un servicio básico de higiene en su escuela. Además, los niños que viven en países frágiles y afectados por conflictos tienen el doble de probabilidades de carecer de saneamiento básico y cuatro veces más probabilidades de carecer de agua potable básica.

La eliminación de las desigualdades es uno de los principios rectores de SWA, es decir, uno de los valores que comparten los aliados y que orienta el conjunto de sus actividades. La alianza mundial SWA, compuesta por múltiples partes interesadas, está concebida para movilizar a sus aliados a fin de que trabajen mejor juntos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre otras cosas para asegurar que nadie se quede atrás.

Por medio de la colaboración y la responsabilidad mutua, los gobiernos, junto con sus asociados en el desarrollo, podrían trabajar para mejorar el acceso a los servicios de agua, saneamiento e higiene y crear sistemas duraderos y resilientes.

En SWA nos centramos en los derechos de los niños al agua, el saneamiento y la higiene, no sólo para estimular la conversación en torno a los que se han quedado atrás, sino también para buscar soluciones que puedan ayudar a apoyar el desarrollo en las próximas décadas